El esmalte que recubre los dientes representa la substancia más dura de todo nuestro organismo. La preocupación está en que el esmalte tiende a gastarse más o menos rápido. ¿Cuáles son los factores susceptibles de fragilizar el esmalte dental?

El esmalte como protector dental

Un diente tiene dos partes: la corona, parte visible del diente que está por encima de la encía,  la raíz. La corona está cubierta por el esmalte. Debajo del esmalte se encuentra la dentina, parecida al hueso. La dentina, envuelve la pulpa, zona que contiene los capilares sanguíneos, los nervios y el tejido conjuntivo.

 

El esmalte que recubre la corona tiene como función la de proteger el diente. Constituido por una red de minerales muy densa de cristales de hidroxiapatita de calcio, el esmalte es la substancia más sólida del organismo.

 

Sin embargo, el esmalte no posee ningún poder de regeneración, reducido en caso de lesión. Con el tiempo, el esmalte se va gastando, y a esto le llamamos la desmineralización, predisponiendo a la aparición de caries y otras lesiones propias de los dientes. Efectivamente, toda alteración del esmalte facilita el ataque bacteriano del diente y la aparición de caries.

 

Cuidado, la desmineralización del esmalte se acelera con la ingesta de azúcares (caramelos, bebidas azucaradas, sodas, zumo de frutas…). Las bacterias se nutren del azúcar y producen el ácido láctico que fragiliza el esmalte, desmineralizándolo.

 

La saliva juega un papel importante para contener la desmineralización, puesto que contribuye a eliminar el azúcar y los ácidos.

 

¿Qué factores contribuyen a fragilizar el esmalte dental?

 

. La edad, el envejecimiento.

. El consumo de azúcar y de alimentos o bebidas azucaradas.

. Las anomalías del esmalte: carencia de vitamina D, infección durante la infancia, en el tiempo de formación de los dientes definitivos (sarampión, varicela…).

. Los vómitos repetidos, que aumentan las secreciones gástricas ácidas en la boca. Curiosamente, los ácidos gástricos aceleran también la desmineralización del esmalte.

. El cloro fragiliza también los dientes, favoreciendo la desmineralización del esmalte.

. El bruxismo (frotamiento compulsivo de los dientes) aumenta rápidamente las tasas de desgaste del esmalte, por un fenómeno puramente mecánico.

. Y, por supuesto, una mala higiene bucodental, que aumenta el tiempo de contacto del esmalte con los ácidos de la boca.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here